Algo que me la vuela del lenguaje es que el sentido esta siempre en la ausencia. No en cada palabra, ni en cada oración, ni en cada párrafo. El sentido se arma en los espacios entre las palabras. En los huecos que hay entre las oraciones y párrafos. En los rincones donde las arañas ponen su telas para cazar ideas. Es como un tejido, que sencillamente funciona por poner en relación a dos lanas de una determinada manera y todo cobra otro sentido.
Un subtexto se va armando en nuestra imaginación mientras el ojo capta esos disparos... y al leer abrimos un screen totalmente nuestro continuando lo que comenzó el escritor, y así nosotros (escritor-lector) también somos como un tejido, y como las lanas nos enlazamos el uno al otro. Juntos, desde la ausencia del otro, somos sensibles a nuestra propia sintaxis, gracias a la ajena y a la ajena gracias a la propia.
Un subtexto se va armando en nuestra imaginación mientras el ojo capta esos disparos... y al leer abrimos un screen totalmente nuestro continuando lo que comenzó el escritor, y así nosotros (escritor-lector) también somos como un tejido, y como las lanas nos enlazamos el uno al otro. Juntos, desde la ausencia del otro, somos sensibles a nuestra propia sintaxis, gracias a la ajena y a la ajena gracias a la propia.
Andi: que buen material, loco.
ResponderEliminarSegui publicando, seguiré disfrutando-
Abrazo
Manu.