miércoles, 30 de septiembre de 2009

habiaunavez...



En grandes potencias, grandes bolsillos de grandes productoras lanzan grandes películas para grandes salas en grandes ciudades. Grandes artistas que emergen son llevados. Son raptados y elevados hacia lejos-de-la-vida para ser petrificados en modelos de experiencias, que nos venderán como propios.

Quiero priorizar lo vivo de la vida. Sí... la vida como tiempo que tenemos en el mundo. Ese tiempo que se hace patente a través del cambio. El cambio de un cuerpo que nace y crece efervescentemente, se modifica constantemente. Muta. Le brotan pelos, le fluyen rios de sangre y hormonas, se curte y agrieta en arrugas.

Quiero comprometerme a regresar a mí, a no necesitar cristalizar y acartonar en resultados los procesos que atravieso. El resultado es tan sólo un punto de detenimiento donde me paro y veo diacrónicamente un fluir infinitamente más rico y complejo donde habita el verdadero misterio.

Quiero crear cosas. Pero cosas matéricamente hablando, con un proceso de elaboración que involucre mi cuerpo. Con un oficio, con riesgos, con la inevitabilidad de mancharme las manos. Quiero enchastrarme de vida. Que trasteen las cuerdas y raspe mi voz. Quiero que mi dedo pifie una tecla de mi piano e inconscientemente me cuente algo
de mí que no sabía.

Y que esos hijos que procree, me digan a mí. Que hablen por mí, que me representen como un verdadero espejo. No como el que miente en mi baño, sino como un otro real, concreto, que me dice a mi.

No habrá ya entonces, re-producción
de una experiencia que no es la mía, sino la producción de mi propia vida. Y el arte como Nave me dará licencia a amar mis errores y a elegirme nuevamente con mis fallas. Elegirlas a ellas tanto o más que a todo el resto, porque eso que hoy no acepto es mi nuca. Es mi espalda que no veo. Es eso que el mentiroso del baño pretende mostrarme de a vistazos engañandome.

Sólo asumiendo mi incompletitud inexorable estaré completo.

Solo sabiéndome de arcilla podré moldearme, para nunca terminarme, sino, por el contrario, para estar siempre re-creándome.



martes, 29 de septiembre de 2009

lunes, 28 de septiembre de 2009

ojalá



El error que me llama. Lo imperfecto. Lo no-terminado. El no-resultado. El "sólo-por-el-placer-de". Quiero armar: pero no para terminar... sólo para seguir jugando...

Da placer lo inacabada que siempre está nuestra traducción de aquel guión, ése texto perdido que siempre estamos corrigiendo, refraseando o reconfigurando... esa novela que somos.

Por eso es que siempre estamos en obra... para que una puntuación nos vaya dando de a fragmentos una letra infinita.

domingo, 27 de septiembre de 2009

el boceto



Mil canciones pesan lo que un boceto.
Boceto es proceso, canción resultado.
Boceto es buscar, canción encontrar.
Pero cuánto más encuentra el que busca,
que el que sólo encuentra.

El boceto es esa vida a la que la canción canta.

Cálido, fresco, brote.
Primera materialización instintiva de un algo.
Es genio en dejarse abierto, como es vagabundo el sabio.
Y lejos de evitar detalles y terminaciones, las sintetiza y se desprende.
Resume y se retira, dejándonos con hambre de cerrarlo nosotros mismos. Y así, incluyéndonos, nos hacemos su obra...
él nos hace...

El boceto nos obliga a que nos hagamos a nosotros mismos.



sábado, 26 de septiembre de 2009

gnosi se auton



Aprender a quererme me lleva necesariamente a una problemática perenne en mis vidas. Identificar al censor, combatirlo, para, tenienéndolo contra la pared, no clavar la espada.
Perdonarlo como se perdona... no-creyendo en la pena de muerte. Darle mi arma e invitarlo a colaborar. Si no lo hace, sólo decantará... o quizás me mate... pero si lo hace, habremos ambos eliminado un enemigo paralizante, y juntos, pero claramente escindidos, seremos los polos que harán circular el engranaje desbordante de músicas sugeridas, sin ambiciones y, por supuesto, sin expectativas trayectoriales....

viernes, 25 de septiembre de 2009

tejiendo con el lenguaje



Algo que me la vuela del lenguaje es que el sentido esta siempre en la ausencia. No en cada palabra, ni en cada oración, ni en cada párrafo. El sentido se arma en los espacios entre las palabras. En los huecos que hay entre las oraciones y párrafos. En los rincones donde las arañas ponen su telas para cazar ideas. Es como un tejido, que sencillamente funciona por poner en relación a dos lanas de una determinada manera y todo cobra otro sentido.

Un subtexto se va armando en nuestra imaginación mientras el ojo capta esos disparos... y al leer abrimos un screen totalmente nuestro continuando lo que comenzó el escritor, y así nosotros (escritor-lector) también somos como un tejido, y como las lanas nos enlazamos el uno al otro. Juntos, desde la ausencia del otro, somos sensibles a nuestra propia sintaxis, gracias a la ajena y a la ajena gracias a la propia.

jueves, 24 de septiembre de 2009

el queso de cada día



El queso es algo fantástico. Es concentrar un mar de leche con toda su fuerza, sus olas y tormentas, en una inócua píldora.

No es casual que la rata, bicho ligado al queso ipsofacto en el inconciente colectivo, sea tan detestada y evitada por todos nosotros. Quizás somos más parecidos a ellas de lo que queremos saber y por eso las evitamos y enterramos su existencia en infantiles alcantarillas. Quizás nos dan vergüenza ajena porque análogamente ponen de relieve, sin prurito alguno, como nos apoderamos de un mundo para ensuciarlo y enchastralo. Como nos avalanzamos como locos, pisoteándonos los unos a los otros. Como somos ciegos y desaforados. Y como en realidad no hacemos más que escondernos. Escaparnos de los otros y de nosotros mismos. Horrorizados nos tapamos los oídos porque la rata nos dice como nos cuesta salir a la luz y mirar el sol sonriendo cada primavera loca.

Tal vez cuando me como un queso... pienso que esta píldora me cura. Tal vez nos cure a todos. Tal vez las pobres ratas tienen esa idea y nosotros hacemos queso... y por eso, en competencia desleal, nos detestamos. Por eso se avalanchan [como también nosotros nos avalanchamos...]

Pero el día que nos miremos tête-à-tête con nuestras propias (e)-ratas y tomemos conciencia de nuestro correr ciego hacia quien-sabe-qué, hará efecto esta mágica medicina en toda la Vía láctea y podremos hablar de evoluciones y progresos.



miércoles, 23 de septiembre de 2009

pero...



Que el tiempo sane todo lo que erramos y que no sepulte como nos disfrutamos.

martes, 22 de septiembre de 2009

café



Hoy el gorrión que siempre canta en el techo de en frente parecía más sincero. Un poco como yo. Ya en el viaje de vuelta lo ví que había olido otra mañana. Vio amanecer un cielo que orquestaba tu llegada. Y vio también que la duda se extinguía mientras yo nadaba entre tus colores.

¿Ya qué puede detenerme?
Aunque me aten con cadenas, tu perfume me desprende y me roba de mi cuerpo para ir juntos musiqueando a tomarnos tu café.

lunes, 21 de septiembre de 2009

defino



Defino.
Ya no desde lo cerrado y cauto. Sino desde lo abierto y gestual.
Ráfagas desordenadas que ya no clasifico, sólo las vivo. Las siento.
Me soplan la letra que no escribo, ni comprendo, sólo la percibo.
Ya no me observo desde afuera, ni aprendo muchas cosas.
Ya no.

Parece ser que ya no defino.

domingo, 20 de septiembre de 2009

tierra

Hay uno de los personajes que me gusta ser que está comprometido con la tierra. Una de mis voces que canta exclusivamente a lo natural, a lo rústico. Hay una de mis vidas que se hipnotiza en los cultivos, que desarma mi cuerpo de arroz para enraizarlo en los surcos, entre los yuyos y en las manos del que planta.

Ése me cuenta de otro mundo. De cómo en las mañanas al sol, los pimpollos que regalan sus perfumes, le saludan sonriendo. Ése me ensaña de lo fértil, lo sencillo. Me habla el mismo idioma que las papas y los lirios, las abejas, los Chingolos.

Y ése es el lenguaje de este mundo, aunque sea cuando él es yo y yo soy él... cuando me cuenta pastizales y me dejo convencer. Cuando dejo de pensar y sin saber porqué entono cual Zorzal una melodía para el cielo.


sábado, 19 de septiembre de 2009

tout seul/e



Como todo en este rinconcito, exclusivamente catártico...

viernes, 18 de septiembre de 2009

hacia:



A veces se hace dificil encontrar un sentido en la compleja y caótica experiencia del presente.
Que estéril es su sequía...
Pero que bien se siente cuando éste rebasa sólo sin que uno lo espere.
Inunda de frescura los pies descalzos y colma una sensación de lleno en las mandíbulas.
Pleno y morrudo, simplemente un fugaz sentimiento de completitud.

jueves, 17 de septiembre de 2009

a tomar el té...



El té...
Siempre un momento de reencuentro. Mate de tarde fresquita que nos une en la distancia o mezcla de dulces y salados amigados.
El té como instante cualitativamente pleno, como un desborde de voces y risas... tumulto de conversaciones orquestadas para un sólo concierto. Una caida de sol que tiene sabor a vida.
Quiero tomar muchos de estos tes en mi vida. .